Como mejorar en el juego de Tenis

Esta es sin duda una de las preguntas que la mayoría de los competidores se plantean y es un sueño para muchos de ellos.

En realidad, podemos ver que muchos jugadores juegan perfectamente relajados en los entrenamientos y demasiado apretados durante el partido. Por el contrario, para otros jugadores es imposible estar motivados si no hay interés.

Como mejorar en el juego de Tenis

Esta categoría de súper-competidores a veces tiende a aburrirse durante las sesiones de entrenamiento donde producen un juego pobre. Veremos en este artículo cómo encontrar puentes entre estos dos mundos opuestos de entrenamiento y competición.

Reformular la pregunta original

Después de la paradoja de la culpa buena, el juego de tenis nos ofrece una nueva contradicción. Por último, ¿podemos comparar el tenis de producto con el entrenamiento y el tenis de producto con las apuestas del partido oficial? Y sobre todo, en estas dos situaciones, ¿está el jugador buscando las mismas sensaciones? ¿Tiene los mismos objetivos?

Diversión de entrenamiento de tenis

Cuando golpeas las pelotas con un amigo, no necesariamente piensas en la competencia. El jugador opuesto es ante todo un compañero con el que tendremos un intercambio cortés, como una conversación.

El objetivo sólo puede ser desahogarse (¡el tenis es un deporte de golpes, no lo olvidemos!), sudar o tomar el aire. Puedes buscar el golpe hermoso, la buena sensación, para brillar o para hacer que tu pareja brille. Normalmente eliges a tu pareja por las afinidades que tendrás con él/ella a nivel del juego. Por ejemplo, elija un bateador si le gusta el ritmo en el comercio.

Reuniremos todos los ingredientes para pasar un buen rato y es probable que este objetivo se logre. Es imposible, en estas condiciones, estar tenso porque juegas por diversión y no cuentas los puntos o, mejor dicho, escribo, no cuentas las faltas. Uno puede jugar con la despreocupación de los niños pequeños que juegan en el patio de recreo.

El partido oficial de tenis

El partido oficial se desarrolla en una realidad completamente diferente. En primer lugar, no eliges a tu pareja que ya no es pareja, sino oponente. No se elige necesariamente la superficie y hay que adaptarse a las condiciones climáticas (viento, sol, frío…).

En un partido oficial, la acción de cada jugador tendrá un impacto en el marcador, el resultado del partido y el famoso ranking. Es curioso notar que antes de competir en una competición, los jugadores casi siempre descubren si está registrado y por lo tanto cuenta para el ranking. Los jugadores juegan de forma diferente dependiendo del caso.

El objetivo del oponente es el mismo que el nuestro

El oponente puede jugar de una manera totalmente antagónica a la de nuestros compañeros habituales. Puede, a sabiendas, usar trayectorias de bala que odiamos.

El objetivo del oponente es el mismo que el nuestro: ganar el partido. Para ello, intentará ganar puntos, pero también provocará la falta del adversario. A diferencia del compañero que podrá ofrecernos hermosas pelotas en bandeja de plata, el oponente jugará las pelotas que no controlaremos bien, que requerirán esfuerzos inusuales o que trastornarán nuestros patrones de juego. El oponente intentará primero neutralizarnos y luego explotar sus fuerzas.

En una competición oficial, el cerebro está en un estado de vigilancia. Trata de analizar al jugador opuesto, cuenta las faltas, busca vínculos entre nuestras decisiones tácticas y las faltas opuestas. Siempre estamos buscando la estrategia correcta, un plan de juego coherente.

En el entrenamiento, rara vez se cuentan sus faltas, ya que es fácil volver a poner en marcha su trabajo. En un juego oficial, los puntos se anotan y cuatro faltas consecutivas dan al jugador contrario la ventaja de un juego.

Add Comment